la evolución y
soluciones emprendidas para atender las necesidades de abastecimiento
alimentario en Colombia
Aunque el paro
camionero no ha generado dificultades mayores de orden público en las 40
concentraciones que se mantienen en el país durante los 27 días que completan
las protestas, los altos precios y la disminución de la
llegada de alimentos a las principales centrales de abasto empieza a generar
preocupación en las grandes capitales.
Antioquia es una de las regiones más afectadas. De acuerdo con la senadora Paola Holguín, en el departamento está inmovilizado el 90 por ciento del transporte de carga. Sin embargo, para Luis Orlando Ramírez, director ejecutivo de la Asociación de Transportadores de Carga (ATC), la cifra es cercana al 98 por ciento.
Los efectos ya son palpables. En la Central Mayorista, uno de los principales centros de abastos de la región, en Itagüí –y donde se compran la mayoría de los alimentos que se consumen en Medellín–, la entrada de alimentos provenientes del sur de Colombia ha disminuido entre un 12 y 15 por ciento en los últimos días. Escasea la cebolla, la papa capira, el tomate y el ajo.
Además se calcula que hay cerca de 4.500 toneladas de alimento que no han podido entrar a Medellín, lo que se ha visto reflejado en cerca de un 80 por ciento de pérdidas para algunos comerciantes del sector.
Cali también sintió un campanazo de alerta: para el jueves en la Central Mayorista de Cavasa, que surte a la ciudad, se esperaba el ingreso de 3.100 toneladas de alimentos, pero llegaron 1.987.
“A medida que pasan los días se torna más crítica la situación. Los precios que más se afectaron son los de los productos que vienen del sur del país como la cebolla cabezona y larga, arveja verde, fríjol, remolacha, zanahoria, tomate chonto y milano, arracacha, ulluco, plátano y papa en todas sus variedades”, dijo el jefe de precios de Cavasa, Oliver Medina, que advirtió que se esperan alzas entre un 10 y un 36 por ciento en los próximos días.
Por lo pronto, el atado de cebolla larga de 15 kilos que estaba en 45.000 pesos, ahora se negocia en 65.000, y el bulto de 65 kilos de papa pasó de 70 a 90.000 pesos.
“Estos incrementos obedecen al alza desproporcionada de los fletes, en especial de los transportadores que vienen del sur. Por traer 10 toneladas hasta Cavasa (ubicada en el municipio de Candelaria) cobraban 750.000 pesos, ahora, por el paro y por las agresiones en las carreteras están cobrando entre 3,5 y 4 millones”, señaló Medina.
Entre tanto, en la capital del Atlántico Alex Riveira, gerente de la Gran Central de Abastos del Caribe en Barranquilla (Granabastos), indicó que aún no tienen cuantificado y consolidado con exactitud el estado de pérdidas económicas por efectos del paro. Sin embargo, estimó que la disminución del abastecimiento de junio con respecto a mayo es de un 9 por ciento. Calculó que se pasó de unas 2.200 toneladas en mayo a unas 1.800 en junio. “Eso es mucha plata”, anotó, sin precisar el monto.
En Centroabastos de Bucaramanga la oferta de papa, zanahoria, remolacha, yuca, plátano y arveja empezó a ser insuficiente. Pero Alfonso Peñalosa, administrador operativo, aclaró que la producción regional ha logrado suplir las necesidades de los ciudadanos y que las alzas de los alimentos no han sido drásticas.
En Pereira, por otro lado, se ha visto un aumento de los precios de la canasta familiar. Entre los alimentos más costosos está la papa, las verduras y algunas frutas, como el mango, indicó Jennifer Naranjo, del Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario (Sipsa).
Los productos que registran escasez son las frutas que provienen de los santanderes y del Valle, así como las verduras y legumbres del altiplano cundiboyacense. (Además: Mintransporte y Policía cierran filas para evitar bloqueos en el país)
En Boyacá, Juan Pablo Parra Isaza, directivo de Supermercados La Canasta, indicó que ya se están viendo faltantes e incremento en los precios de verduras y frutas que se traen de tierra caliente. “Hay escasez de cítricos, ahuyama, tomate de árbol y yuca”, dijo.
A esto se suman otros efectos del paro camionero. En los municipios de Duitama y Sogamoso algunas estaciones de servicio no están vendiendo gasolina porque no pueden llegar los carrotanques. Marcelino Camargo, presidente de la Asociación de Estaciones del Oriente Colombiano (Esocol), advirtió que si el paro continúa el martes o el miércoles ya no habrá servicio en estos municipios. Y Jaime Fernando Vargas Rojas, de la siderúrgica Sidenal, manifestó que la empresa ya se está viendo afectada por la falta de materias primas, como la chatarra y el oxígeno industrial.
“Hay escasez de chatarra y de oxígeno industrial, ya que está llegando menos porque las empresas no mandan los carros por miedo”, explicó Vargas.
Agregó que la siderúrgica ha hecho algunos despachos de material en vehículos escoltados por la Policía. Esta empresa parará su producción el fin de semana por la falta de insumos.
Antioquia es una de las regiones más afectadas. De acuerdo con la senadora Paola Holguín, en el departamento está inmovilizado el 90 por ciento del transporte de carga. Sin embargo, para Luis Orlando Ramírez, director ejecutivo de la Asociación de Transportadores de Carga (ATC), la cifra es cercana al 98 por ciento.
Los efectos ya son palpables. En la Central Mayorista, uno de los principales centros de abastos de la región, en Itagüí –y donde se compran la mayoría de los alimentos que se consumen en Medellín–, la entrada de alimentos provenientes del sur de Colombia ha disminuido entre un 12 y 15 por ciento en los últimos días. Escasea la cebolla, la papa capira, el tomate y el ajo.
Además se calcula que hay cerca de 4.500 toneladas de alimento que no han podido entrar a Medellín, lo que se ha visto reflejado en cerca de un 80 por ciento de pérdidas para algunos comerciantes del sector.
Cali también sintió un campanazo de alerta: para el jueves en la Central Mayorista de Cavasa, que surte a la ciudad, se esperaba el ingreso de 3.100 toneladas de alimentos, pero llegaron 1.987.
“A medida que pasan los días se torna más crítica la situación. Los precios que más se afectaron son los de los productos que vienen del sur del país como la cebolla cabezona y larga, arveja verde, fríjol, remolacha, zanahoria, tomate chonto y milano, arracacha, ulluco, plátano y papa en todas sus variedades”, dijo el jefe de precios de Cavasa, Oliver Medina, que advirtió que se esperan alzas entre un 10 y un 36 por ciento en los próximos días.
Por lo pronto, el atado de cebolla larga de 15 kilos que estaba en 45.000 pesos, ahora se negocia en 65.000, y el bulto de 65 kilos de papa pasó de 70 a 90.000 pesos.
“Estos incrementos obedecen al alza desproporcionada de los fletes, en especial de los transportadores que vienen del sur. Por traer 10 toneladas hasta Cavasa (ubicada en el municipio de Candelaria) cobraban 750.000 pesos, ahora, por el paro y por las agresiones en las carreteras están cobrando entre 3,5 y 4 millones”, señaló Medina.
Entre tanto, en la capital del Atlántico Alex Riveira, gerente de la Gran Central de Abastos del Caribe en Barranquilla (Granabastos), indicó que aún no tienen cuantificado y consolidado con exactitud el estado de pérdidas económicas por efectos del paro. Sin embargo, estimó que la disminución del abastecimiento de junio con respecto a mayo es de un 9 por ciento. Calculó que se pasó de unas 2.200 toneladas en mayo a unas 1.800 en junio. “Eso es mucha plata”, anotó, sin precisar el monto.
En Centroabastos de Bucaramanga la oferta de papa, zanahoria, remolacha, yuca, plátano y arveja empezó a ser insuficiente. Pero Alfonso Peñalosa, administrador operativo, aclaró que la producción regional ha logrado suplir las necesidades de los ciudadanos y que las alzas de los alimentos no han sido drásticas.
En Pereira, por otro lado, se ha visto un aumento de los precios de la canasta familiar. Entre los alimentos más costosos está la papa, las verduras y algunas frutas, como el mango, indicó Jennifer Naranjo, del Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario (Sipsa).
Los productos que registran escasez son las frutas que provienen de los santanderes y del Valle, así como las verduras y legumbres del altiplano cundiboyacense. (Además: Mintransporte y Policía cierran filas para evitar bloqueos en el país)
En Boyacá, Juan Pablo Parra Isaza, directivo de Supermercados La Canasta, indicó que ya se están viendo faltantes e incremento en los precios de verduras y frutas que se traen de tierra caliente. “Hay escasez de cítricos, ahuyama, tomate de árbol y yuca”, dijo.
A esto se suman otros efectos del paro camionero. En los municipios de Duitama y Sogamoso algunas estaciones de servicio no están vendiendo gasolina porque no pueden llegar los carrotanques. Marcelino Camargo, presidente de la Asociación de Estaciones del Oriente Colombiano (Esocol), advirtió que si el paro continúa el martes o el miércoles ya no habrá servicio en estos municipios. Y Jaime Fernando Vargas Rojas, de la siderúrgica Sidenal, manifestó que la empresa ya se está viendo afectada por la falta de materias primas, como la chatarra y el oxígeno industrial.
“Hay escasez de chatarra y de oxígeno industrial, ya que está llegando menos porque las empresas no mandan los carros por miedo”, explicó Vargas.
Agregó que la siderúrgica ha hecho algunos despachos de material en vehículos escoltados por la Policía. Esta empresa parará su producción el fin de semana por la falta de insumos.
JULIO
14 DE 2016 - 08:18 P.M.
Mientras las
autoridades tratan de reestablecer el orden en las
vías, el Gobierno y transportadores tratarán de hacerlo en la mesa
de negociación, con el fin de llegar a un acuerdo para terminar de una vez por
todas con las protestas (Lea también: Gobierno radicaliza su postura
en la negociación con los camioneros).
Sin embargo, la primera condición que exige el Gobierno para sentarse a negociar es que no haya bloqueos de vías y vuelva el abastecimiento de alimentos. Si eso no ocurre, el diálogo seguirá estancado.
Según el ministro de Transporte, hasta el inicio de esta semana, las negociaciones iban por buen camino y sólo faltaba avanzar en dos temas clave: los fletes y la chatarrización, los puntos que hacen falta por definir y que tienen en el limbo la firma de un acuerdo.
Para el ministro Luis Eduardo Rojas, frente a estos dos temas, ambas partes ya han puesto sus iniciativas sobre la mesa, pero no han sido satisfactorias para la contraparte.
Y es que mientras los transportadores proponen que los valores que se les paga por llevar alimentos en cada una de las 38 rutas por las que circula el 85 por ciento de la carga del país aumenten hasta un 40 por ciento, la iniciativa del Gobierno propone un aumento del 8,6 por ciento, es decir una amplia diferencia de 31 por ciento.
Para los camioneros, el costo de ganancia actual es mínimo, razón por la cual el ajuste no puede ser menor al que han propuesto.
Por su parte, el Gobierno afirma que no cederá a esa pretensión tan alta de los transportadores, ya que el impacto lo sentiría todos los colombianos a la hora de comprar alimentos.
“Lo que buscamos es proteger a la ama de casa que va a comprar a la tienda o al supermercado. Si los fletes suben, también subirán los costos de los alimentos. Por ejemplo, si alguien pagaba una libra de tomates a $1.000, ese precio podría subir hasta los $1.200 o $1.300 y es lo que queremos evitar”, señaló el ministro Rojas.
En otras palabras, la propuesta de los transportadores es volver a una tabla de fletes (precio que se paga por el alquiler del camión) con valores fijos y con una actualización de entre el 20 y el 40 por ciento.
Mientras tanto, el Gobierno busca no volver a este modelo y que se pague lo justo de acuerdo con la carga transportada, el número de peajes, el combustible consumido y las horas trabajadas por el conductor.
Sin embargo, la primera condición que exige el Gobierno para sentarse a negociar es que no haya bloqueos de vías y vuelva el abastecimiento de alimentos. Si eso no ocurre, el diálogo seguirá estancado.
Según el ministro de Transporte, hasta el inicio de esta semana, las negociaciones iban por buen camino y sólo faltaba avanzar en dos temas clave: los fletes y la chatarrización, los puntos que hacen falta por definir y que tienen en el limbo la firma de un acuerdo.
Para el ministro Luis Eduardo Rojas, frente a estos dos temas, ambas partes ya han puesto sus iniciativas sobre la mesa, pero no han sido satisfactorias para la contraparte.
Y es que mientras los transportadores proponen que los valores que se les paga por llevar alimentos en cada una de las 38 rutas por las que circula el 85 por ciento de la carga del país aumenten hasta un 40 por ciento, la iniciativa del Gobierno propone un aumento del 8,6 por ciento, es decir una amplia diferencia de 31 por ciento.
Para los camioneros, el costo de ganancia actual es mínimo, razón por la cual el ajuste no puede ser menor al que han propuesto.
Por su parte, el Gobierno afirma que no cederá a esa pretensión tan alta de los transportadores, ya que el impacto lo sentiría todos los colombianos a la hora de comprar alimentos.
“Lo que buscamos es proteger a la ama de casa que va a comprar a la tienda o al supermercado. Si los fletes suben, también subirán los costos de los alimentos. Por ejemplo, si alguien pagaba una libra de tomates a $1.000, ese precio podría subir hasta los $1.200 o $1.300 y es lo que queremos evitar”, señaló el ministro Rojas.
En otras palabras, la propuesta de los transportadores es volver a una tabla de fletes (precio que se paga por el alquiler del camión) con valores fijos y con una actualización de entre el 20 y el 40 por ciento.
Mientras tanto, el Gobierno busca no volver a este modelo y que se pague lo justo de acuerdo con la carga transportada, el número de peajes, el combustible consumido y las horas trabajadas por el conductor.
Fiscalía ordena decomiso de vehículos que bloqueen vías en protestas
del paro camionero
Jorge Perdomo, fiscal (e), anunció así que continuarán las
acciones judiciales contra los promotores de la movilización. A los camiones
decomisados les será extinguida la propiedad y el vehículo pasará a manos de la
Fiscalía.
La casa
de Nariño fue escenario este jueves de una reunión de alto nivel convocada por
el presidente Juan Manuel Santos, de la que hicieron parte varios ministros del
gabinete, y directores de instituciones como la Policía, Fiscalía y la
Superintendencia de Puertos y Transportes. El
objetivo de la reunión era básicamente la revisión del pliego de cargos de los
transportadores, y la estipulación entre los miembros de la mesa de medidas de
contingencia para buscar soluciones o, por lo menos, mitigar las acciones violentas que se han
tomado el paro que ya cumple 37 días.
En el
marco de ese encuentro, el fiscal encargado Jorge Perdomo, anunció que una de
esas medidas era que a
partir del jueves se decomisaran todos los camiones, tractomulas o carros
particulares, que bloqueen las carreteras, pues uno de los
principales reparos del Gobierno a la protesta ha sido la incomunicación de
vías, generada por los manifestantes con la disposición de sus vehículos en las
carreteras. “Di la instrucción de que a partir de mañana se decomisen todos los
carros y tractomulas que estén bloqueando las carreteras”, afirmó Perdomo tras
la reunión, anunciando así una posible reapertura de vías para acabar con el
desabastecimiento y encarecimiento de alimentos en centrales de abastos de
algunas ciudades, y otras afectaciones que han generado los bloqueos como el
transporte de pasajeros por vía terrestre, e incluso la suspensión de algunos
partidos del Futbol Profesional Colombiano.
El
anuncio hecho por Perdomo prolonga la decisión que tomó el martes luego de que,
en medio de las protestas y en hechos que aún no han sido esclarecidos, un
joven murió. Tras
la muerte del hombre de 27 años, el fiscal (e) aseguró que abrirá una
investigación contra de los promotores del paro camionero, según él porque en las
últimas jornadas se ha visto empañada con actos delictivos en contra de
particulares y otros transportadores que han decidido no hacer parte del paro.
“El
bloqueo de carreteras de forma violenta como se está haciendo es un delito, es
un delito autónomo consagrado en el Código Penal colombiano”, de manera que al
ser utilizados de
esta manera pueden ser objeto de decomiso, es decir que será extinguida su
propiedad y pasará a manos de la Fiscalía General de la Nación”, anunció Perdomo luego
del encuentro en la Casa de Nariño.
Respecto
a las detenciones que ordenó, Perdomo afirmó que hay más de 60 personas
judicializadas por hacer parte de los bloqueos. En el balance que entregó sobre
la situación de orden público durante las protestas, indicó que el ente
adelanta investigaciones contra 21 líderes del paro: seis nacionales y 15
regionales, que según dijo son quienes están incitando a sus compañeros y a
otros pobladores a que salgan a las calles a cometer delitos. No serán las únicas
detenciones. Perdomo también confirmó la creación de un grupo élite de fiscales
regionales, que estarán encargados de acelerar la judicialización de los
capturados, y continuar con las investigaciones y detenciones por cuenta
de los desórdenes.
Según el
fiscal encargado, con la información que tiene el ente sobre los líderes de la
protesta pudieron establecer que algunos de ellos están siendo cuestionados por
su presunta participación en lo que se ha denominado como “cartel de la
chatarrización”, y que han
cometido algunas irregularidades en cuanto a ese tema, que a su vez es uno de
los puntos claves de la agenda de negociaciones entre transportadores y el Gobierno.

Ante la persistencia del paro camionero y las afectaciones
que el movimiento ha ocasionado en la actividad económica del país, el Gobierno
Nacional adoptó una serie de medidas tendientes a contrarrestar las acciones
que alientan sus promotores en varios departamentos del país.
El
presidente de la República, Juan Manuel Santos, notificó a los dirigentes de
las protestas que no permitirá que los intereses particulares de unos pocos,
impidan llegar a soluciones reales para levantar el paro camionero.
Entre las medidas adoptadas, Santos destacó la de duplicar a 50
mil el número de efectivos de la fuerza pública en las carreteras para
acompañar a las empresas que se quieran movilizar en caravanas de seguridad.
Presencia militar
“Duplicaremos la presencia de la fuerza pública en las
carreteras con 50 mil hombres para acompañar las caravanas de los transportadores
que quieran trabajar”, aseguró el mandatario.
De igual forma, se refirió al alza en los costos de los
alimentos que ya comienzan a escasear en las regiones y aseguró que no
permitirá que suban los precios por el paro.
“Que suban un 10% los precios de la canasta familiar no lo
podemos permitir”, manifestó Santos al tiempo que expresó que “derechos como la
seguridad alimentaria, seguridad personal y al trabajo no se pueden vulnerar”.
De igual forma, se refirió al alza en los costos de los alimentos
que ya comienzan a escasear en las regiones y aseguró que no permitirá que
suban los precios por el bloqueo en las vías.
Foco de corrupción
En cuanto al sistema de chatarrización, uno de los puntos que
mantiene frenado el avance de los diálogos, el Presidente dijo que “es
inaceptable que para levantar el paro, se mantenga un sistema de chatarrización
que es foco de corrupción”.
Agregó que “la Fiscalía procederá contra la corrupción del
sistema de chatarrización, que se volvió un negocio personal”.
Incautan tractomula
Por su parte, el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas,
anunció que se pusieron en marcha las acciones ordenadas por el presidente
Santos, para contrarrestar los bloqueos y garantizar la movilidad en todos los
corredores viales del país.
Dijo que en desarrollo de esas medidas, “se incautó una
tractomula en el sector de Boquerón, en el Tolima, y hay que señalar que además
de la extinción de dominio del automotor, el dueño se expone a un proceso
judicial”.
Agregó que, hasta el momento, se han capturado tres personas en
medio de las intervenciones para evitar bloqueos y confirmó que hay un solo
bloqueo en el municipio de Paipa, departamento de Boyacá, pero que la orden es
levantarlo como se ha hecho en el resto del país.
“Nos dimos cuenta como Fiscalía que no se trata de una protesta
social, esto no es una protesta pacífica, son claros actos de ilegalidad que
estamos viendo en las carreteras, en las ciudades, que a nosotros nos llevan a
pensar que aquí lo que se está cometiendo son delitos”, dijo el fiscal
encargado Jorge Perdomo al salir de la reunión de seguimiento que el presidente
Santos y varios de sus ministros hicieron por la crisis en el sector de
transporte.
Según Perdomo, ya se están investigando seis líderes nacionales
y 15 líderes regionales, de los cuales, según las autoridades, se tiene
información de que son las personas que están llamando a las otras a cometer
delitos.
“Algunos de ellos se encuentran gravemente cuestionados por
irregularidades en uno de los temas que, precisamente, están tratando en la
negociación que es el tema de la chatarrización”, apuntó el Fiscal.
Por otro lado, este miércoles en la tarde el Gobierno y los
camioneros reanudaron los diálogos para desbloquear las protestas con la mediación del presidente de la Conferencia Episcopal del
país, monseñor Luis Augusto Castro.
La reunión se desarrolló en el Ministerio de Transporte, donde
el Gobierno entregó una propuesta a los camioneros, que ahora estudian el texto
antes de volver a encontrarse en las próximas horas, dijeron a Efe fuentes de
esa cartera.
Al encuentro asistió, a petición de los transportistas, monseñor
Castro, quien a su entrada en el Ministerio subrayó que la suya es "una
presencia nada más" y dejó claro que
no es "un experto en estos asuntos". "Es una presencia que me
han solicitado, no es ni siquiera iniciativa mía y esperamos que se arregle
cuanto antes este problema social y con sentido ético", aseguró en
declaraciones recogidas por 'Caracol Radio'. (Lea también: Violencia por paro de camioneros se desbordó en Boyacá)
Las negociaciones se habían suspendido este martes tras el
accidente sufrido por el gobernador del departamento de Boyacá, César Andrés
Amaya Rodríguez, en una de las carreteras afectadas por el paro en esa región.
Horas después, las autoridades confirmaron la muerte en la localidad de
Duitama, también en Boyacá, de un manifestante identificado como Luis Orlando
Sáenz por, al parecer, el impacto de un proyectil en su cara.
Según
dijo este martes el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, "el nivel de agresividad
de esta protesta subió notoriamente" en los últimos días, y hasta el momento se registran "doce
intentos de bloqueo en distintas regiones del país", así como cuatro
detenidos y dos policías heridos.
"Los camioneros nunca llegaron a negociar", esto dijo
el ministro de Transporte, Jorge Eduardo Rojas, en la mañana de este miércoles,
al señalar que a pesar de tener programada la reanudación de las negociaciones
con la cruzada camionera, sus representantes no aparecieron.
Según Rojas, inicialmente líderes de los diferentes movimientos
que encabezan el paro le informaron, sobre las 11 de la mañana, que tardarían
en llegar porque estaban buscando el acercamiento y apoyo de la Iglesia
católica en el proceso. "Dijeron encontrarse reunidos exactamente con la máxima
autoridad de la Iglesia católica en Colombia, monseñor Luis Augusto
Castro", contó el Ministro.
El
titular de la cartera de Transporte agregó que alrededor de las 12 p.m.
nuevamente el Ministerio recibió otra llamada por medio de la cual los
transportadores informaron que no iban a sentarse en la mesa debido a unos
disturbios que se presentan en Duitama, Boyacá, donde, dicen los camioneros
"sufren atropellos del Esmad" . (Además: Encapuchados incineran tractocamión en el Bajo Cauca antioquieño)
Justamente este martes fueron los mismos camioneros quienes
buscaron un acercamiento con el Ministerio, ya que al final de la tarde
enviaron un mensaje de tranquilidad, donde acordaban que no iban a utilizar
vías de hecho para lograr llegar a acuerdos. (Lea: Paro camionero acumula
pérdidas por $ 1,1 billones, en 35 días de huelga)
Hoy miércoles, ante el desplante ocurrido en horas de la mañana,
el Ministro Rojas fue enfático al decir que el país no aguanta ni un segundo
más de paro. “Colombia
necesita soluciones inmediatas, el Gobierno está entregando propuestas concisas
que han evolucionado; hoy teníamos propuestas muy fuertes, y estamos seguros de
que si se hubieran sentado con nosotros, tendríamos un acuerdo”, apuntó.
Aun así, Rojas aclaró que las negociaciones no se suspenden y
que el Gobierno está a la espera de que los camioneros decidan retomar los
diálogos, hizo un llamado a dejar los bloqueos y las situaciones que pongan en
peligro la seguridad y tranquilidad de los colombianos. “Aquí estamos listos para
cerrar esto, concluyó”.
CLASES DE CULTIVO AGRICOLAS QUE SE PRODUCEN EN DIFERENTES REGIONES DEL PAIS
Caribe
Está situada en la costa del Mar Caribe y
hacia el interior se extiende hasta donde terminan las Cordilleras Central
y Occidental. Cubre cerca de 127 000 km2 y se subdivide en seis
sub-regiones. Comprende desde zonas desérticas (La Guajira) hasta zonas
muy húmedas en el sur y oeste de la región (valles del Sinú, Alto San Jorge
y depresión Momposina).
En general, la humedad aumenta de este a
oeste y de norte a sur. La topografía es plana u ondulada con excepción de
la Sierra Nevada de Santa Marta donde se alcanzan 5 000 msnm con
pendientes muy pronunciadas. La región es cálida con una temperatura media
de 28 °C, con excepción del área de la Sierra Nevada.
La precipitación presenta una distribución
monomodal con una época de lluvias y una época de sequía, variables según
la sub-región. En La Guajira llueven 500 mm anuales o menos concentrados
en octubre y primera mitad de noviembre y la sequía dura entre 10 y 11
meses. En la depresión Momposina, los valles del Sinú y Alto San Jorge, la
precipitación anual varía entre 2 000 y 3 000 mm y la época seca se extiende
de diciembre a mayo.
Los suelos de la zona presentan una alta
variabilidad, siendo los más fértiles los de la zona oriental y los valles
del Sinú y Alto San Jorge. Esta ZAE abarca los departamentos Atlántico, César,
Córdoba, Magdalena, La Guajira, Sucre, parte de Antioquia y Bolívar y la
Sierra Nevada de Santa Marta. La región tiene aptitud agrícola y ganadera.
La agricultura incluye desde agricultura de sobreviviencia hasta
agricultura tecnificada y empresarial. Se cultiva arroz, mijo, maíz,
sorgo, algodón, varios tipos
de frijoles, ají, berenjena, calabaza,
cebolla, melón, pepino, pimiento, sandía, tomate, zapallo, yuca, ñame y
plátano.


Llanos orientales
Se extienden desde el piedemonte de la
Cordillera Oriental hasta los ríos Arauca y Orinoco, con una extensión de
265 700 km2. Es una zona de sabana tropical húmeda, con precipitaciones
anuales de 4 500 mm en la zona del pie de monte hasta 2 000 mm cerca del
río Orinoco.
La temperatura media es de 26 °C a 28 °C
con una disminución moderada en julio y agosto. Los suelos son planos u
ondulados, fuertemente meteorizados y la mayor parte se pueden considerar
como oxisoles de muy baja fertilidad y alto grado de acidez, excepto en las
vegas de los grandes ríos.
Las lluvias tienen una distribución
monomodal con una época seca desde diciembre hasta marzo o
abril y más prolongada en la parte
oriental. Comprende los departamentos de Arauca,
Casanare, Meta y Vichada. Esta región es
considerada apta para la ganadería extensiva.
Se han iniciado actividades agrícolas como
la siembra de maíz, soya y arroz y en las zonas aluviales se cultiva
arroz, algodón, frutales, cacao, caucho, palma aceitera y cultivos de
supervivencia.


Región Interandina
Comprende los valles de los grandes ríos
como Cauca, Magdalena, Patía y sus afluentes.
La altura varía desde el nivel del mar
hasta los 1 000 msnm y la temperatura media
varía entre 24 °C y 30 °C. Presenta un
sistema bimodal de lluvias de marzo a junio y
de septiembre a diciembre, las cuales
determinan las épocas de siembra y cosecha. Los
suelos son aluviales, jóvenes, muy fértiles
en los valles altos del Cauca y el Magdalena, y
ácidos y lavados en los valles bajos de
esos ríos. Comprende parte de los departamentos
de Antioquia, Bolívar, Boyacá, Cauca y
valle del Cauca, Cundinamarca, el Eje Cafetero
(Caldas, Quindío, Risaralda), Huila,
Nariño, Santander y Tolima. La zona presenta la
mejor infraestructura y una excelente
localización geográfica para la producción agrícola,
y es la zona más desarrollada del punto de
vista agropecuario. Las explotaciones son
tecnificadas y se cultiva arroz, maíz,
algodón, soya y cultivos de plantación como caña
de azúcar, palma africana, caucho, frutales
y especies maderables.


Región Andina
Comprende las vertientes y partes altas de
las cordilleras. Esta región, junto con la
regiónInternadina, cubre una superficie de
350 000 km2. Presenta una gran variedad de
climas que incluyen desde zonas cálidas con
29 °C de temperatura media hasta zonas de
nieves perpetuas. La altura varía desde 200
a más de 5 000 msnm. Comprende diferentes
tipos de pendientes: desde onduladas o
empinadas en las laderas de las montañas hasta
mesetas altas en algunas partes como la
Sabana de Bogotá y los altiplanos de Antioquia,
Boyacá y Nariño. La precipitación es muy
variable, desde zonas desérticas en el valle
del Alto Magdalena hasta zonas pluviales en
la vertiente oriental de la Cordillera
Oriental y en ambas vertientes de la
Cordillera Occidental. El sistema pluvial es
bimodal: la primera época de lluvias dura
de febrero a junio en el norte y de abril a
junio en el sur, y la segunda época
comienza en septiembre en el sur y en octubre en el
norte, hasta diciembre. Los suelos son muy
variados, desde suelos de alta fertilidad en
algunas zonas volcánicas como el Eje
Cafetero hasta los andisoles típicos de fertilidad
media a baja en las vertientes y partes
altas de las tres cordilleras. En esta zona también
se encuentran suelos negros, con alto
contenido de materia orgánica, frecuentes en
las partes altas, planas o pendientes de
las cordilleras. Incluye parte de los siguientes
departamentos: Antioquia, Boyacá, Cauca y
valle del Cauca, Cundinamarca, el Eje
Cafetero (Caldas, Quindío, Risaralda),
Huila, Nariño, Santander y norte de Santander
y Tolima. Debido a la variedad de climas
presenta gran diversidad de cultivos: café en
la zona media y baja, caña de azúcar,
plátano, yuca, frutales y hortalizas y en las zonas
altas papa, flores, hortalizas y pastos.


Región del Pacífico
Comprende un área de 60 000 km2 junto a la
costa del Pacífico caracterizada por una alta
humedad, suelos bajos e inundados la mayor
parte del año, y precipitaciones entre 3 000
y 7 000 mm anuales. Es una zona cálida con
temperaturas entre 28 °C y 30 °C, cubierta
en gran parte por manglares y selvas.
Comprende todo o parte de los departamentos de
Cauca y valle del Cauca, Chocó y Nariño.
Los ecosistemas dominantes son sumamente
frágiles y la producción agrícola es escasa
y únicamente de subsistencia.
Región amazónica
Comprende
la llanura amazónica regada por grandes ríos tributarios del río Amazonas
y la Sierra de La Macarena. Cubre un área
335 000 km2, aproximadamente un cuarto
del territorio nacional. La mayor parte del
área está cubierta por selva pero se ha
iniciado una colonización acelerada
incentivada por cultivos ilícitos. La zona presenta
un sistema monomodal de precipitación con
lluvias que se inician en febrero y
terminan en diciembre, si bien en la época
seca también puede llover. Las lluvias varían
entre 5 000 mm anuales en el pie de monte
del Putumayo y 3 500 mm en Leticia. La
temperatura fluctúa entre 27 °C y 30 °C.
Los suelos son frágiles, planos u ondulados, y
muy susceptibles a la erosión. Comprende
los departamentos de Amazonas, Caquetá,
Guainia, Guaviarie, Putumayo, Vaupés y sur
del Meta. La mayor parte de los suelos
no son aptos para la ganadería ni la
agricultura, y solamente en las vegas de los ríos hay
cierta producción agrícola de subsistencia
de tipo migratorio.




